Fundador de Clochard9.2, Harris Vignozzi forja su mirada experta desde 2008 en Tokio, transformando su pasión por la ropa de segunda mano en una verdadera búsqueda de autenticidad, rareza y calidad.
Especialista en prendas vintage, ofrece una selección meticulosa de piezas militares, de workwear y de tailoring, ahora disponible en sus tiendas de Praga y de Florencia.
Su enfoque, arraigado en años de sourcing global, convierte a su marca en una referencia imprescindible para quienes buscan prendas cargadas de historia y de una calidad que hoy en día es difícil de encontrar.
Su trabajo se basa en una «visión moderna de un estilo antiguo». ¿Podría explicarnos qué significa esto para usted y cómo se refleja esta filosofía en sus tiendas de Florencia y Praga?
Significa llevar prendas cargadas de historia, pero de una manera moderna. Me encanta mezclar piezas vintage con artículos nuevos de alta calidad.
En cuanto a las tiendas, al entrar, es posible que la primera impresión ni siquiera sea la de «vintage». El espacio es limpio, organizado y cuidado. Las prendas están lavadas, planchadas y en un estado impecable. Todo se presenta con el mismo esmero y atención que se esperaría de una boutique contemporánea.
Es precisamente por eso que mi eslogan es: una visión moderna del estilo vintage.
¿Cómo elige las piezas que vende? ¿Qué criterios guían su selección y qué historias busca contar a través de estos objetos?
Solo ofrezco en la tienda piezas que me gustan personalmente. Mi selección es muy instintiva: elijo primero para mí mismo.
Me fascina especialmente la posguerra, y más concretamente las décadas de 1940, 1950 y 1960. Me atraen el denim, el estilo college, el rugged wear y el universo militar. Estas épocas poseen una identidad fuerte y una autenticidad que siguen pareciendo increíblemente relevantes hoy en día.
Sin embargo, lo que más me importa es la calidad y el estado de conservación, incluso por encima de la relevancia histórica. Una pieza debe estar bien preservada y bien fabricada. Si no cumple con este estándar, no entra en la tienda.
En su profesión, suele conocer a coleccionistas, diseñadores y apasionados. ¿Podría compartir algunos encuentros memorables y qué le han enseñado sobre el mundo del vintage?
En la mayoría de los casos, los coleccionistas, diseñadores y profesionales son ellos mismos verdaderos apasionados del vintage. Si creas ropa o coleccionas objetos, necesitas entender de dónde vienen: sus orígenes, su contexto, su historia.
Estos intercambios son siempre agradables, interesantes y enriquecedores.
Los relojes y los objetos de bella factura son testigos del tiempo. ¿Qué papel juegan en su día a día y cómo influye el vintage en su percepción del tiempo y de la elegancia?
Hoy en día, llevar un reloj mecánico ya no es una cuestión de funcionalidad; existen formas mucho más sencillas de consultar la hora.
Elegir un reloj mecánico es una afirmación de uno mismo. Refleja carácter, paciencia e intención. Lleva consigo un sentimiento de herencia y preserva cierta humanidad en un mundo que avanza a toda velocidad.